Tanta relevancia tiene la malamente famosa gotita traicionera que hasta un poema tiene:
La gota
Eres vil y traicionera
sagaz, húmeda y esquiva
eres fugitiva con ansias de espera
eres ella, eres la gota,
delatora de micciones placenteras
de incontinencias duraderas...
sí, eres tú la gota.
Eres el judas de la fisiología
eres el desecho convertido en profecía
eres la gota, la última que siempre sale fría.
Pedro Alfonso Suárez
Algunos hasta hacen toda una
investigación médica y filosófica sobre este mal que aqueja a nuestro género.
Pero he aquí
algunos tips que les podrán ayudar amigos míos, a evitar esa traicionera gota... y recuerden siempre que más de tres sacudidas es chaqueta....
bye.